Tu internet va lento al descargar
La queja más común de todas. Antes de llamar al proveedor conviene descartar cuatro cosas, y una de ellas es que el techo lo esté poniendo tu propio equipo.
Fácil 20 minutos 5 pasos
«Mi internet está lento» es la queja más común y la más difícil de atender, porque casi nunca es una sola cosa. Estas son las cuatro que hay que descartar, en el orden que menos tiempo te hace perder.
Paso 1. Compara con lo que pagas, medido bien
Busca en tu contrato la velocidad de bajada contratada, y compárala con lo que mediste. Pero para que la comparación valga, la medición tiene que estar limpia:
- Con cable de red, no por WiFi.
- Sin nada más usando la conexión: sin videos abiertos, sin descargas, sin otros aparatos trabajando.
- Dos o tres veces, en momentos distintos.
Si así te llega menos de la mitad de lo contratado y se repite, tienes un reclamo con fundamento. Si te llega el ochenta por ciento o más, tu plan está bien y el problema es otro de los que siguen.
Paso 2. Descarta tu propio equipo
Es la causa que nadie sospecha y que aparece más de lo que parece: el techo lo está poniendo tu computadora, no tu internet.
Cuando lo detectamos, te lo decimos en el detalle técnico del diagnóstico. Los casos:
- El puerto de red es de 100 megas. Muchas computadoras y casi todos los adaptadores baratos tienen puertos de 100 Mbps, no de gigabit. Si contrataste 200 y mides justo por debajo de 100, ahí está tu techo — y no lo arregla ningún proveedor.
- La tarjeta WiFi es vieja. Un equipo de hace años con WiFi de dos antenas no pasa de cierto punto por mucho que tu plan crezca.
- El equipo va al límite. En computadoras muy modestas, medir doscientos megas exige más procesador del que hay disponible.
Cómo comprobarlo: mide desde otro aparato, a ser posible un celular reciente por WiFi de 5 GHz. Si el celular va mucho más rápido que la computadora, el techo era la computadora.
Paso 3. Mira qué más está usando internet
Tu conexión se reparte entre todo lo que hay en casa, y la mayoría trabaja sin que lo veas.
- Un televisor con un video en 4K se lleva entre 15 y 25 megas él solo.
- Una consola descargando una actualización se lleva todo lo que haya.
- Los respaldos automáticos y las actualizaciones del sistema eligen el peor momento por definición: cuando la computadora está encendida y sin usar.
Cómo comprobarlo: mide, luego apaga o desconecta lo que sospeches, y vuelve a medir. La diferencia te dice quién era.
Si esto resulta ser la causa, el arreglo de fondo no es apagar cosas cada vez:
Paso 4. Descarta el WiFi
Si con cable va bien y por WiFi no, ya sabes dónde está.
El WiFi pierde velocidad con la distancia, con las paredes y con los vecinos, y puede recortar a la mitad o más sin dar ninguna señal de que algo va mal.
Si sigue lento después de todo esto
Quedan dos causas, y ninguna se arregla desde tu casa:
La saturación de tu zona. Si va bien de madrugada y mal de siete a once de la noche, tu línea está sana y lo que falta es capacidad del proveedor en tu colonia. Es un problema real y demostrable, pero es suyo.
Para reclamarlo, junta mediciones con su hora durante varios días. Una medición suelta no convence a nadie; una tabla de mediciones a las nueve de la noche durante una semana sí.
El servidor del otro lado. Si una sola página o un solo servicio va lento y todo lo demás bien, el problema no es tu internet. Compruébalo midiendo aquí: si el resultado es bueno, tu conexión está haciendo su trabajo.
Sigue por aquí
Después de cambiar algo, vuelve a medir. Es la única forma de saber si sirvió — y si no sirvió, de no seguir tocando cosas a ciegas.